La FIFA, el órgano de gobierno del fútbol internacional, debe acompañar su grandilocuente retórica sobre los derechos con acciones concretas. Así lo ha manifestado hoy una coalición de organizaciones de derechos humanos, sindicatos y grupos de aficionados. La FIFA celebrará su sorteo para la Copa Mundial en el Kennedy Center de Washington, DC, el 5 de diciembre de 2025, y concederá su primer “Premio de la Paz”.Sport & Rights Alliance, Dignity 2026, la Unión Americana de Libertades Civiles, AFL-CIO, Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Independent Supporters Council, NAACP, Athlete Ally y Reporteros sin Fronteras se han unido para pedir a la FIFA que celebre una Copa Mundial que respete los derechos de afición, jugadores, trabajadores, periodistas y comunidades locales.La Copa Mundial masculina 2026 de la FIFA, cuyos anfitriones serán Estados Unidos, Canadá y México, brinda una oportunidad para implementar un nuevo modelo en los eventos de la FIFA: un modelo que respalde una sólida protección a los trabajadores, proteja los derechos de la infancia, respete la libertad de prensa y garantice que los trabajadores y las comunidades se benefician de la organización de este megaevento deportivo, según han manifestado los grupos.“Son los trabajadores, los atletas, la afición y las comunidades quienes hacen posible la Copa Mundial”, ha declarado Andrea Florence, directora ejecutiva de Sport & Rights Alliance. “La Copa Mundial 2026 es la primera que empieza con unos criterios de derechos humanos integrados en el proceso de presentación de candidaturas. Pero el deterioro en la situación de los derechos humanos en Estados Unidos ha puesto en peligro esos compromisos.”Cuando quedan 200 días hasta el inicio, el aumento de los ataques contra inmigrantes en Estados Unidos, la cancelación por parte de la FIFA de los mensajes contra la discriminación, y las amenazas a la libertad de prensa y a los derechos de quienes se manifiestan pacíficamente indican que el torneo se dirige por un rumbo erróneo, según han manifestado los grupos de defensa de los derechos humanos y los derechos laborales.No ha habido ninguna transparencia en el proceso del premio de la paz de la FIFA. Human Rights Watch ha escrito a la FIFA para pedir una lista de los candidatos, los jueces, los criterios y el proceso de concesión del premio de la paz. No ha recibido respuesta.“El denominado premio de la paz de la FIFA se concede contra un telón de fondo de violentas detenciones de inmigrantes, despliegue de la guardia nacional en ciudades estadounidenses, y la servil cancelación de las campañas de la propia FIFA contra el racismo y la discriminación”, ha manifestado Minky Worden, quien supervisa las cuestiones deportivas en Human Rights Watch. “Aún hay tiempo de cumplir las promesas de la FIFA de celebrar una Copa Mundial que no esté empañada por abusos contra los derechos humanos, pero el reloj avanza.”Los expertos de los grupos de la sociedad civil han señalado las siguientes áreas de preocupación:Los derechos laborales“La Copa Mundial masculina 2026 de la FIFA brinda la oportunidad de implementar un nuevo modelo para los eventos de la FIFA que apoye una mayor protección de los derechos laborales y garantice que los trabajadores y las comunidades se beneficien de la organización de este tipo de megaeventos deportivos”, ha manifestado Cathy Feingold, directora internacional de AFL-CIO y vicepresidenta de ITUC. “Los trabajadores hacen posible la Copa Mundial con su labor en los estadios, preparando la infraestructura para la celebración de los partidos que proporcionan el entretenimiento. Teniendo en cuenta el trabajo que realizan, la FIFA debe cumplir su compromiso de que los partidos se jugarán haciendo realidad de forma efectiva los derechos humanos y los derechos laborales.”Libertad de prensa“Cada cuatro años, miles de millones de personas dirigen su atención a la Copa Mundial y los países que la acogen”, ha declarado Clayton Weimers, director ejecutivo de Reporteros sin Fronteras Estados Unidos. “Dependen de los periodistas para obtener información fiable con un contexto adecuado para contar la historia de este torneo tanto dentro como fuera del campo de juego. Por desgracia, en Estados Unidos los periodistas ven su acceso restringido, sus visados amenazados y su seguridad puesta en duda. La FIFA y los gobiernos que la acogen deben garantizar la libertad y la seguridad de los periodistas antes, durante y después de la Copa Mundial 2026.”Inmigración y aplicación de la ley“La asistencia a un partido de fútbol nunca debería dar lugar a detención arbitraria o deportación”, ha manifestado Daniel Noroña, director de Incidencia para las Américas de Amnistía Internacional Estados Unidos. “La amenaza de un control policial excesivo —también en la aplicación de las normas sobre inmigración— en los lugares donde se celebra la Copa Mundial es sumamente perturbadora, y la FIFA no puede guardar silencio. Al contrario, debe obtener de las autoridades estadounidenses garantías vinculantes de que el torneo será un espacio seguro para todas las personas, independientemente de su postura política, su opinión o su condición migratoria.”