La demolición por parte de las autoridades israelíes, el 8 de mayo de 2024, de 47 viviendas en Wadi al Jalil, aldea palestina beduina no reconocida del Néguev/Naqab, sin la debida consulta ni indemnización, pone de relieve la urgencia de desmantelar el sistema de apartheid de Israel, ha afirmado hoy Amnistía Internacional.Las órdenes de demolición del barrio de Abu Assa, en Wadi al Jalil, fueron emitidas por las autoridades urbanísticas israelíes en 2019 para dejar paso a la ampliación del trazado de la autopista 6 hacia el sur. Las demoliciones, las mayores que se hayan llevado a cabo en un solo día desde las de Al Araqib en 2010, constituyen el desalojo forzoso de más de 300 residentes de Wadi al Jalil, una de las nueve aldeas no reconocidas en riesgo de desalojo forzoso con el pretexto del desarrollo urbano.