Justyna Wydrzyńska – Polonia
En febrero de 2020, alguien puso a Justyna en contacto con Ania, una mujer que vivía con una pareja maltratadora. Ania estaba embarazada y desesperada, e insistía en que prefería morir antes que seguir adelante con la gestación. Justyna había sobrevivido ella misma a una relación de malos tratos, y supo que debía ayudar a Ania: le envió por correo postal sus propias píldoras abortivas, pero la pareja de Ania interceptó el paquete y avisó a la policía, que confiscó las pastillas.

