“Una bala de goma me costó un ojo en una protesta, pero sigo protestando”
Payu Boonsophon, activista medioambiental de 29 años, fue criado en Chaiyaphum (Tailandia) por su abuelo, policía retirado, y su abuela. Apasionado por el poder popular, Payu cree que las protestas son fundamentales para garantizar que el cambio sea posible.

