Crisis energética y la violación del derecho humano a la salud de los puertorriqueños

Pamela Bernard es una de nuestras voluntarias destacadas de Amnistía Internacional Puerto Rico. Durante los pasados meses estuvo haciendo un internado en nuestra organización en la que estuvo a cargo de un trabajo investigativo sobre cómo la falta de acceso a la energía eléctrica tras el paso del Huracán María afecta los derechos humanos de las personas, incluyendo el derecho a la salud. De esta investigación nació un artículo que compartimos en esta publicación. A continuación, conoce un poco más de esta activista de los derechos humanos.
¿Qué dirías a tus pares si desean ser activistas con AIPR?
Existen muchísimas oportunidades en la vida diaria para ser activista y hacer la diferencia en el mundo; con pequeñas acciones, como compartir alguna campaña en las redes sociales, firmar peticiones o simplemente conversar con sus seres queridos sobre las violaciones de derechos humanos que ocurren a nivel mundial, ya están ejerciendo el activismo.
¿Qué es lo que aprendiste de esta experiencia?
Expandí mis conocimientos sobre los derechos humanos y las violaciones a estos derechos que ocurren a nivel mundial. También mejoré mis destrezas de investigación, análisis y redacción sobre los derechos humanos. Al finalizar esta experiencia, desarrollé la habilidad para educar y empoderar a las personas sobre sus derechos humanos.
¿Algún tema de los derechos humanos que más te llame la atención? ¿Porqué?
El derecho a la salud es uno de los temas que más me apasiona. Considero que es uno de los derechos humanos más importantes porque es inseparable de otros derechos (derecho a la vivienda, al trabajo, a la educación, al acceso a la información, entre muchos otros). Esto se debe a que el alcance de un nivel de salud óptimo depende de muchos factores sociales en la vida de una persona. Así que el ejercicio del derecho a la salud como derecho humano es indispensable para el completo bienestar de las personas.
¿Qué es lo que más disfrutas de ser activistas de los Derechos Humanos?
Lo más que disfruto de ser activista de derechos humanos es que puedo incorporar el activismo en mi vida diaria de muchísimas formas haciendo posible la defensa de los derechos humanos en todo momento.
¿Cuáles son las metas a largo plazo?
En un futuro me gustaría ejercer la abogacía en el campo de los derechos humanos y aportar de alguna manera para que en Puerto Rico se le brinde más importancia al reconocimiento y respeto de los derechos humanos de las personas.
Crisis energética y la violación del derecho humano a la salud de los puertorriqueños
“Esther Pabón se siente mal. Le duele mucho el estómago y no es una molestia cualquiera. Desde que el huracán María golpeó Puerto Rico y dejó sus hospitales sin electricidad ni agua, le restaron una hora a sus sesiones de diálisis y ahora sus riñones y su sangre le pasan factura. La diabetes va empeorando con cada hora que no está conectada a la máquina”.[1]
Las historias de pacientes afectados por la falta de agua y luz se encuentran fácilmente en los hospitales de Puerto Rico. “Los fallos eléctricos y de agua son los problemas que más les cuesta a los pacientes, [les cuesta] incluso hasta la vida”.[2] Durante el mes de septiembre del pasado año 2017, Puerto Rico enfrentó una devastación ocasionada por el Huracán María. Este fenómeno atmosférico causó que las personas fueran privadas de servicios básicos como agua potable, luz y electricidad, alimentos, medicinas y atención general a la salud, y falta de acceso a las telecomunicaciones.[3] Hoy, a casi siete meses de ocurrido el desastre natural, todavía la isla no está energizada por completo y los derechos humanos de los puertorriqueños continúan siendo lacerados en un sin número de formas. Ciertamente, la falta de servicio de energía eléctrica ha causado efectos adversos a la salud de las personas residentes en Puerto Rico.
Derecho humano a la salud y el acceso a los servicios de energía
El derecho a la salud es parte fundamental de los derechos humanos y de lo que entendemos por una vida digna. El mismo se define como el derecho a disfrutar del nivel más alto posible de salud física y mental.[4] Aunque con frecuencia asociamos el derecho a la salud con el acceso a atención sanitaria o la construcción de hospitales, la realidad es que este derecho es uno inclusivo y significa algo más que la mera ausencia de enfermedad.
El derecho a la salud se compone de un amplio conjunto de factores que pueden contribuir a una vida sana. Entre estos factores básicos determinantes de la salud están el acceso al agua potable y a condiciones sanitarias adecuadas, alimentos aptos para el consumo, la nutrición y una vivienda adecuada, condiciones de trabajo y un medio ambiente saludable, educación e información sobre cuestiones relacionadas con la salud, igualdad de género, entre muchos otros factores.[5] En consecuencia, puede decirse que el derecho a la salud es el derecho a disfrutar de un conjunto de bienes, instalaciones, servicios y condiciones que son necesarios para el pleno ejercicio y disfrute de este derecho.[6]
Debido a que los derechos humanos son interdependientes e indivisibles, la falta de reconocimiento del derecho a la salud a menudo puede obstaculizar el ejercicio de otros derechos humanos.[7] De igual forma, de la misma manera en que el derecho a la salud contribuye al ejercicio de muchos otros derechos, este derecho también es dependiente de otros derechos humanos. De ahí la importancia y relación directa e indirecta del impacto que tiene el acceso a los servicios de energía en el derecho a la salud. Esto es así porque los servicios de energía son una contribución crucial para la provisión de una alimentación, un techo, ropa, agua potable, saneamiento, cuidado médico, educación y acceso a la información adecuada. De manera que, aunque la energía por sí sola no es una necesidad básica humana, es esencial para el alcance de todas las necesidades. Por lo tanto, la falta de acceso a servicios de energía diversos, entre ellos la energía eléctrica, significa que las necesidades básicas de muchas personas no están siendo atendidas.
Si bien es cierto que en la actualidad no existen tratados internacionales que se refieran al acceso a los servicios de energía como un derecho, el mismo está implícito en una variedad de derechos humanos.[8] La interrelación entre la energía y derechos socioeconómicos de fundamental importancia es evidente en distintos instrumentos internacionales. El artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales confiere una variedad de derechos esenciales para la realización del derecho a un estándar de vida adecuado, incluyendo el acceso a comida, ropa y vivienda, y a mejorías continuas en las condiciones de vida.[9] Como es sabido, el acceso a servicios de energía es fundamental para cocinar, alumbrarse, la calefacción, la refrigeración y el alcantarillado.
Por otra parte, el artículo 12 del Pacto confiere el derecho al más alto estándar de salud física y mental.[10] La adquisición de este estándar es imposible sin el acceso a servicios de energía sustentables. La energía no sólo es un pre-requisito para el suministro de servicios hospitalarios y equipo médico, sino que también el mantenimiento de la salud se ve afectado al utilizar fuentes de energía tradicionales para cocinar, como la leña y el estiércol, los cuales producen gases sólidos nocivos a la salud.
El artículo 11 del Protocolo Adicional para la Convención Americana de Derechos Humanos en el área de Derechos Económicos, Sociales y Culturales estipula que “todos tienen el derecho a vivir en un ambiente saludable y a tener acceso a servicios públicos básicos”.[11] Estos servicios públicos básicos incluyen el suministro de electricidad y de otros servicios como el transporte y el agua limpia.
La salud en Puerto Rico
A comienzos del mes de diciembre del año 2017, 200 laboratorios habían cerrado, 10 médicos migraban al día y alrededor de 50 dentistas se mudaron fuera del país. Esto debido a las dificultades para mantenerse operando por falta de energía eléctrica.[12] Al día de hoy, 215 días luego del Huracán María, se estima que aún hay 90,000 personas sin servicio de energía eléctrica. Además, periódicamente han ocurrido apagones que demuestran la extrema vulnerabilidad del sistema eléctrico en la isla. Estos colapsos han afectado a miles de usuarios que, aunque ya habían recuperado la energía eléctrica, nuevamente sufren las repercusiones de la privación de este servicio tan esencial.
No obstante, muchos residentes de Puerto Rico creen haber vuelto a la normalidad, sobre todo porque miles de familias, hospitales, oficinas médicas, escuelas, universidades, centros comerciales y muchísimos otros lugares han recurrido a la obtención de generadores de electricidad. Cada día que pasa, el olor a diésel o gasolina y el ruido de los generadores es más frecuente y en gran medida, aquellos que pueden costearlos creen que no sufren directamente las consecuencias de la falta de energía eléctrica. Sin embargo, han sido varias las muertes que se han registrado en los pasados meses por emisiones de monóxido de carbono causadas por generadores en el hogar. De igual forma, se han registrado docenas de fuegos y algunas electrocuciones por el mal manejo de estos aparatos.[13]
Peor aún, ha habido un incremento en casos de enfermedades respiratorias y, a pesar de que la calidad de aire al momento no está siendo monitoreada, expertos han comentado que la contaminación por el uso de generadores eléctricos tendrá efectos adversos a largo plazo.
Amnistía Internacional al pendiente
Las personas de Amnistía Internacional trabajan en todo el mundo para promover el respeto y protección de todos los derechos humanos, incluido el derecho a la salud. Recientemente, Puerto Rico fue incluido en el Informe Anual Sobre la Situación de Derechos Humanos en el Mundo 2017/18, en el cual se contempla la crisis que se desató en la isla como consecuencia del paso del Huracán María. En dicha edición se resalta la crisis humanitaria existente en Puerto Rico y la respuesta tan lenta del gobierno para atender la emergencia.
Cuando se trata del suministro de servicios esenciales, los Estados deben considerar sus obligaciones en virtud de las normas internacionales de derechos humanos. Estos instrumentos internacionales obligan a los Estados a respetar, proteger, promover y realizar los derechos humanos. La negación del acceso a los servicios esenciales puede conducir a la violación de los derechos humanos. Esto se debe a que el acceso a las necesidades básicas de la vida es esencial para preservar cualquier sociedad que tenga como principio la dignidad humana.
[1] Patricia Clarembaux y David Maris, Sin electricidad, los hospitales y sus pacientes sufren lo peor tras el paso de María por Puerto Rico, Univisión, (Oct. 4, 2017), https://www.univision.com/puerto-rico/wlii/noticias/huracan-maria/sin-electricidad-los-hospitales-y-sus-pacientes-sufren-lo-peor-tras-el-paso-de-maria-por-puerto-rico.
[2] Id.
[3] CIDH expresa profunda preocupación por la situación de derechos humanos de Puerto Rico (2018), http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2018/004.asp.
[4] Organización Mundial de la Salud, Oficina del Alto Comisionado de las Nacionbes Unidas para los Derechos Humanos, El derecho a la salud 1 (2006).
[5] Id. en la pág. 3.
[6] Id. en la pág. 6.
[7] Id. en la pág. 7.
[8] Adrian J. Bradbrook and Judith G. Graham, Placing the Access to Energy Services within a Human Rights Framework, 28 Hum. Rts. Q. 389, 401-402 (2006).
[9] Id. citando el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Artículo 11, http://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/CESCR.aspx.
[10] Id. citando el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Artículo 12.
[11] Id. citando el Protocolo Adicional para la Convención Americana de Derechos Humanos en el área de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Artículo 11, www.oas.org/juridico/english/treaties/a-52.html.
[12] Marga Parés Arroyo, “En el borde” la salud tras el paso de María, El Nuevo Día, (Diciembre 3, 2017), https://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/enelbordelasaludtraselpasodemaria-2379237/.
[13] Damaris Suárez, Government agencies not taking action against dangers of electric generators in Puerto Rico, (Noviembre 13, 2017), http://periodismoinvestigativo.com/2017/11/government-agencies-not-taking-action-against-dangers-of-electric-generators-in-puerto-rico/.

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