LA CORTE SUPREMA DE DELAWARE DECLARA INCONSTITUCIONAL LA PENA DE MUERTE

El movimiento Amnistía Internacional Puerto Rico (AIPR) catalogó como una victoria en la lucha por la erradicación de la pena capital en el mundo la decisión de la Corte Suprema de Delaware de abolirla en ese estado.
"Con esta decisión Delaware se suma a la tendencia mundial de abandonar la práctica de la pena capital de una vez y por todas. Estas noticias son las que nos motivan a seguir haciendo el trabajo educativo y de activismo para que se detenga las ejecuciones por parte del Estado. La historia nos ha demostrado que este castigo no sirve para combatir el crimen ni tan siquiera se ha podido demostrar que sea un disuasorio”, indicó Liza Gallardo Martín, Directora Ejecutiva de AIPR.
A su vez, Gallardo sostuvo que en el plano local el Gobierno debe enmendar el memorando de entendimiento con las autoridades federales que facilita la aplicación de la pena de muerte en casos bajo la jurisdicción federal. La pena de muerte fue abolida en 1929, sin embargo, el gobierno federal de Estados Unidos continúa intentando imponer este castigo contra los demandados en Puerto Rico que han sido acusados de ciertos crímenes.
“Continuaremos defendiendo el derecho a la vida y llevando el mensaje que la pena de muerte no es la solución y esperamos que otros estados y países se sumen”, dijo Gallardo.
La Corte Suprema de Delaware ha resuelto que la pena de muerte en el estado, tal como está planteada actualmente, es inconstitucional a la luz de la reciente sentencia de la Corte Suprema en el caso Hurst v. Florida. La sentencia del caso Hurst exigía que fueran los jurados, y no los jueces, quienes determinen si se impone la pena de muerte.
Esta sentencia convierte a Delaware, que no ha ejecutado a nadie desde 2012, en el 19º estado de Estados Unidos que decide abolir la pena capital. Otros doce estados no han llevado a cabo ejecuciones en 10 años o más, lo que refleja la tendencia a abandonar este castigo.
Amnistía Internacional ha documentado un descenso continuo del uso de la pena de muerte en Estados Unidos y en todo el mundo. En 2015, se efectuaron ejecuciones únicamente en seis estados, y el 86 por ciento de ellas se concentró en sólo tres: Texas, Misuri y Georgia.
En los últimos 15 años, las condenas a muerte en Estados Unidos han disminuido cada año. En 2015 se reportó el número más bajo de ejecuciones desde 1991, con 28 —una disminución del 20 por ciento en relación con el año anterior— y el número más bajo de nuevas condenas a muerte desde principios de la década de 1970, con 49 (una disminución del 33 por ciento).
Amnistía Internacional se opone en todos los casos sin excepción a la pena de muerte por considerarla la forma más extrema de pena cruel, inhumana y degradante. En la actualidad, 140 países han abolido la pena de muerte en la ley o en la práctica. Estados Unidos fue uno de los sólo nueve países del mundo que llevaron a cabo ejecuciones todos los años entre 2009 y 2013.

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