LA PENA DE MUERTE EN 2014: DATOS Y CIFRAS

CIFRAS GLOBALES
En 2014, al menos 607 personas fueron ejecutadas en 22 países. Esto refleja una reducción de casi el 22 por ciento respecto a 2013, cuando Amnistía Internacional registró al menos 778 ejecuciones en 22 países de todo el mundo.
La mayoría de las ejecuciones tuvieron lugar en China, Irán, Arabia Saudí, Irak y Estados Unidos, por este orden.
China ejecutó a más personas que el resto de los países del mundo juntos, aunque se desconoce la verdadera magnitud del uso de la pena de muerte en el país, pues los datos al respecto se consideran secreto de Estado; en la cifra de 607 no están incluidas las ejecuciones llevadas a cabo en China.
Durante 2014, sólo se tuvo constancia de que 22 países –aproximadamente uno de cada 10 de los países del mundo– llevaran a cabo ejecuciones, la misma cifra que en 2013. Esta cifra se ha reducido casi a la mitad respecto a hace 20 años (en 1995 se llevaron a cabo ejecuciones en 41 países).
Un total de 140 países de todo el mundo –más de dos terceras partes– son abolicionistas en la ley o en la práctica.
En 2014 se registraron indultos o conmutaciones de condenas a muerte en 28 países. Al menos 112 personas que habían sido condenadas a muerte fueron exoneradas en nueve países en 2014.
En 2014 se registraron al menos 2.466 condenas a muerte en 55 países, un fuerte incremento respecto a 2013 (cuando hubo al menos 1.925 condenas a muerte en 57 países).
Este incremento se debió principalmente a la situación en Egipto (al menos 109 condenas a muerte en 2013; al menos 509 en 2014) y Nigeria (al menos 141 condenas a muerte en 2013; al menos 659 en 2014).
Al final de 2014 había al menos 19.094 personas condenadas a muerte.
Aunque siete países que habían llevado a cabo ejecuciones en 2013 no lo hicieron en 2014 (Bangladesh, Botsuana, Indonesia, India, Kuwait, Nigeria y Sudán del Sur), otros siete las reanudaron después de un paréntesis: Bielorrusia, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Guinea Ecuatorial, Jordania, Pakistán y Singapur.
En todo el mundo se utilizaron los siguientes métodos de ejecución: decapitación, ahorcamiento, inyección letal y arma de fuego.
Los informes señalaban que en Irán se ejecutó al menos a 14 personas que eran menores de 18 años en el momento del delito, lo cual es contrario al derecho internacional.
En muchos países donde hubo condenas a muerte o ejecuciones, los procedimientos judiciales no cumplían las normas internacionales sobre juicios justos. En algunos casos, tal incumplimiento supuso la obtención de “confesiones” mediante tortura u otros malos tratos, por ejemplo en Afganistán, Arabia Saudí, Bahréin, China, Corea del Norte, Irak e Irán.
Se siguió condenando a muerte y ejecutando a personas por actos que no cumplían el criterio de "los más graves delitos" (es decir, delitos de "homicidio intencional"), conforme se establece en las normas internacionales. Entre tales actos figuraban delitos de drogas en al menos 10 países de Asia y Oriente Medio, así como el "adulterio" durante el matrimonio (Emiratos Árabes Unidos), la "blasfemia" (Pakistán), delitos económicos (China, Corea del Norte, Vietnam), diversos delitos relacionados con la violación (Afganistán, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, India, Irán), y la "brujería" y "hechicería" (Arabia Saudí).
En diciembre, 117 países –más que nunca– votaron a favor de una resolución de la Asamblea General de la ONU sobre una moratoria del uso de la pena de muerte.
AMÉRICA
Estados Unidos siguió siendo el único país que ejecutaba la pena de muerte en la región, aunque las ejecuciones se redujeron de las 39 de 2013 a 35 en 2014, y reflejaron la disminución constante en el uso de la pena capital en el país a lo largo de los últimos años. Sólo siete estados llevaron a cabo ejecuciones en 2014 (frente a los nueve de 2013); cuatro de ellos –Texas, Misuri, Florida y Oklahoma– fueron responsables del 89 por ciento. El estado de Washington dictó una suspensión de las ejecuciones en febrero. La cifra total de condenas a muerte disminuyó de 95 en 2013 a 77 en 2014.
ASIA Y OCEANÍA
La región de Asia y Oceanía fue escenario de una mezcla de novedades relativas a la pena de muerte en 2014. Se registraron ejecuciones en nueve países, uno menos que el año anterior. Pakistán levantó la moratoria de las ejecuciones a civiles. Se registraron 22 ejecuciones en la región, aunque ese número no incluía China ni Corea del Norte, donde fue imposible confirmar las cifras. Indonesia anunció sus planes de reanudar las ejecuciones, principalmente contra narcotraficantes, en 2015.
Oceanía siguió siendo prácticamente la única zona del mundo libre de pena de muerte, aunque los gobiernos de Papúa Nueva Guinea y Kiribati tomaron medidas para reanudar las ejecuciones o introducir la pena capital.
ÁFRICA SUBSAHARIANA
El África Subsahariana fue escenario de especiales progresos en 2014. Se registraron 46 ejecuciones en 3 países, frente a las 64 ejecuciones en 5 países de 2013: una reducción del 28 por ciento. Sólo se tuvo constancia de que se hubieran llevado a cabo ejecuciones en tres países: Guinea Ecuatorial, Somalia y Sudán.
Madagascar dio un paso adelante hacia la abolición cuando su Asamblea Nacional adoptó, el 10 de diciembre, un proyecto de ley de abolición de la pena de muerte; no obstante, ese proyecto de ley debe ser firmado por el presidente del país antes de entrar en vigor.
EUROPA Y ASIA CENTRAL
Bielorrusia –el único país de la región que lleva a cabo ejecuciones– ejecutó al menos a tres personas durante el año, y puso fin con ello a un paréntesis de 24 meses en la aplicación de la pena de muerte. Las ejecuciones se caracterizaron por el secretismo: a los familiares y abogados de los condenados no se les notificaban hasta después de haberlas llevado a cabo.
ORIENTE MEDIO Y NORTE DE ÁFRICA
El uso generalizado de la pena de muerte en Oriente Medio y el Norte de África siguió siendo sumamente perturbador. Arabia Saudí, Irak e Irán fueron responsables del 90 por ciento de todas ejecuciones de la región, y del 72 por ciento de las del mundo (excluyendo a China).
En 2014 se documentaron ejecuciones en ocho países, dos más que en 2013. Dieciséis países impusieron condenas a muerte: la gran mayoría de los países de la región.
La cifra total de ejecuciones registradas en la región disminuyo de 638 en 2013 a 491 en 2014. Esta cifra no incluye los cientos de ejecuciones de los que se tiene noticia que se llevaron a cabo en Irán pero que no se anunciaron oficialmente. En 2014, las autoridades iraníes reconocieron 289 ejecuciones; sin embargo, fuentes fiables informaron de otras 454, con lo que el total ascendía a 743.

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