Veinticinco años de Escribe por los Derechos: Siete casos en los que ayudó a hacer justicia
Este año se celebra el 25 aniversario de la campaña global Escribe por los Derechos de Amnistía Internacional, que ha apoyado a más de 200 personas y grupos.
Este año se celebra el 25 aniversario de la campaña global Escribe por los Derechos de Amnistía Internacional, que ha apoyado a más de 200 personas y grupos.
Un grupo armado respaldado por las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo ha matado y torturado a civiles, saqueado bienes y secuestrado a mujeres como esclavas sexuales en el territorio de Rutshuru, en el este de República Democrática del Congo. Así lo ha manifestado hoy Amnistía Internacional.
“La población civil de la región oriental de la República Democrática del Congo (RDC) sufre un aumento de los abusos contra los derechos humanos cometidos por combatientes de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) que constituyen crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad”, dice Amnistía Internacional en un nuevo informe.
“Las autoridades de toda África Oriental y Austral continuaron con sus campañas de hostigamiento y arrestos y detenciones arbitrarias de periodistas independientes durante el último año”, ha declarado hoy Amnistía Internacional con motivo del Día Mundial de la Libertad de Prensa.
Después de más de ocho meses de esfuerzos diplomáticos por parte de Estados Unidos y Qatar para poner fin al conflicto en República Democrática del Congo, la población civil congoleña sigue sufriendo graves abusos contra los derechos humanos a manos del Movimiento 23 de Marzo (M23), respaldado por Ruanda, y Wazalendo, una coalición de grupos armados respaldada por el ejército congoleño. Mientras los presidentes de Ruanda y República Democrática del Congo se disponen a firmar hoy un acuerdo de paz en la Casa Blanca, Amnistía Internacional ha declarado:
Con motivo del inicio el 12 de noviembre en París del juicio de Roger Lumbala Tshitenga, dirigente de un grupo armado congoleño y acusado de complicidad en crímenes contra la humanidad, como homicidios, tortura y violación, perpetrados en la provincia de Kivu Septentrional en 2002 y 2003, la directora regional adjunta para África Oriental y Austral de Amnistía Internacional, Vongai Chikwanda, ha declarado:
Según un nuevo informe publicado por Amnistía Internacional, tanto el Movimiento 23 de Marzo (M23), respaldado por Ruanda, como Wazalendo, una coalición más o menos estructurada de grupos armados apoyados por el ejército congoleño, han cometido violaciones colectivas de mujeres y abusos generalizados contra los derechos humanos de la población civil en el este de República Democrática del Congo (RDC), actos que infringen el derecho internacional humanitario y podrían constituir crímenes de guerra.
El reciente acuerdo de paz firmado entre República Democrática del Congo (RDC) y Ruanda no aborda la cuestión de la justicia para las víctimas de graves crímenes, al no incluir ninguna disposición encaminada a que los perpetradores de esos crímenes rindan cuentas, ha dicho hoy Amnistía Internacional.
En respuesta a la imposición por parte del presidente Trump de una nueva prohibición discriminatoria de viajar a las personas procedentes de Afganistán, Chad, Eritrea, Guinea Ecuatorial, Haití, Irán, Libia, Myanmar, República del Congo, Somalia, Sudán y Yemen, así como una prohibición parcial a las personas procedentes de Burundi, Cuba, Laos, Sierra Leona, Togo, Turkmenistán y Venezuela, la secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, ha declarado:
En un nuevo informe publicado hoy, Amnistía Internacional afirma que “veinticinco años después de la guerra de los seis días de Kisangani (República Democrática del Congo), que causó la muerte de cientos de civiles y heridas a miles, las víctimas siguen esperando verdad, justicia y, en su mayoría, reparación”.
Con el respaldo de Ruanda, el Movimiento 23 de Marzo (M23) ha matado, torturado y sometido a desaparición forzada a personas detenidas, a algunas de las cuales ha tomado como rehenes y recluido en condiciones inhumanas en lugares de detención de Goma y Bukavu, en el este de la República Democrática del Congo (RDC). Estos actos violan el derecho internacional humanitario y pueden constituir crímenes de guerra, según ha manifestado hoy Amnistía Internacional.
Desde que en enero capturó la ciudad de Goma, en el este de la República Democrática del Congo, el grupo armado M23, respaldado por Ruanda, ha asaltado hospitales, ha secuestrado pacientes (incluidos civiles y soldados congoleños hospitalizados) llevándoselos de sus camas y los ha sometido a actos de tortura. Así lo ha manifestado Amnistía Internacional hoy.