Amnistía Internacional lleva desde 1977 haciendo campaña para la total abolición de la pena de muerte. La organización considera que la pena capital viola el derecho a la vida y es el exponente máximo de pena cruel, inhumana y degradante. La organización se opone a la pena de muerte en todos los casos sin excepción, independientemente de la naturaleza del delito, las características del delincuente o el método utilizado por el Estado para matar al preso.
Amnistía Internacional cree que la pena de muerte legitima un acto irreversible de violencia por parte del Estado. Las investigaciones han demostrado que la pena capital se aplica a menudo de forma discriminatoria y se utiliza de forma desproporcionada contra las personas sin recursos económicos, las minorías y los miembros de comunidades raciales, étnicas y religiosas. Además, con frecuencia se impone tras juicios flagrantemente injustos. Pero incluso cuando en los juicios se respetan las normas internacionales de justicia procesal, es imposible eliminar por completo el peligro de ejecutar a un inocente: la pena de muerte se cobra inevitablemente víctimas inocentes, tal como se ha demostrado una y otra vez.
PENA DE MUERTE A NIVEL INTERNACIONAL
Amnistía Internacional Sección de Puerto Rico en el día de hoy se une a todas las secciones de Amnistía Internacional alrededor del mundo para condenar y denunciar el continuo uso y abuso de la pena de muerte en muchos países alrededor del mundo. El informe, titulado Condenas a muerte y ejecuciones en 2009, revela que al menos 714 personas fueron ejecutadas en 18 países y al menos 2.001 personas fueron condenadas a muerte en 56 países el año pasado. Estos datos no incluyen los varios miles de ejecuciones que con toda probabilidad se llevaron a cabo en China, donde la información sobre la pena de muerte sigue siendo secreto de Estado.
Junto Amnistía Internacional desafiamos a las autoridades chinas a revelar el número de personas que ejecutan y condenan a muerte con motivo de la publicación de su análisis sobre la pena de muerte en el mundo en 2009. Para poner en evidencia la falta de transparencia de China, Amnistía Internacional ha decidido no publicar sus propios datos mínimos sobre condenas a muerte y ejecuciones en China en 2009. Los cálculos basados en la información que existe a disposición del público reflejan muy por debajo el verdadero número de personas que el Estado ha matado o condenado a morir.
“La pena de muerte es cruel y degradante, y constituye una afrenta a la dignidad humana” ha afirmado Claudio Cordone, secretario general provisional de Amnistía Internacional. “Las autoridades chinas aseguran que se están llevando a cabo menos ejecuciones. Si eso es verdad, ¿por qué no dicen al mundo a cuántas personas ejecuta el Estado?”
La investigación de Amnistía Internacional demuestra que los países que todavía cometen ejecuciones son la excepción y no la norma. Además de China, los principales Estados ejecutores fueron Irán, con un mínimo de 388 ejecuciones, Irak, con un mínimo de 120, Arabia Saudí, con un mínimo de 69, y Estados Unidos, con 52. En 2009, la pena capital se aplicó profusamente en China, Irán y Sudán para enviar mensajes políticos, acallar la oposición o promover programas políticos, según el informe de Amnistía Internacional. En Irán se sabe que se llevaron a cabo 112 ejecuciones en las ocho semanas transcurridas desde las elecciones presidenciales del 12 de junio hasta la investidura de Mahmud Ahmadineyad, el 5 de agosto, para cumplir su segundo mandato de presidente. En el informe se aborda el carácter discriminatorio del uso de la pena de muerte en 2009, impuesta de manera desproporcionada a personas pobres, pertenecientes a minorías o a comunidades étnicas y religiosas, a menudo después de juicios manifiestamente injustos.
AVANCES INTERNACIONALES CONTRA LA PENA DE MUERTE
Con todo, las cifras también demuestran que en 2009 el mundo prosiguió su avance hacia la abolición. El número de países que han eliminado por completo la pena capital de su legislación se elevó a 95 cuando Burundi y Togo abolieron la pena de muerte para todos los delitos. Por primera vez desde que Amnistía Internacional documenta los datos sobre la pena de muerte en el mundo, no hubo ejecuciones en Europa en 2009. Bielorrusia es el único país de la región que sigue aplicando esta pena. En toda América, Estados Unidos fue el único país que llevó a cabo ejecuciones.
“El número de países que realizan ejecuciones es menor que nunca. Como ya sucedió con la esclavitud y con la práctica del apartheid, el mundo rechaza semejante oprobio para la humanidad –señaló Claudio Cordone–. Cada vez nos acercamos más a un mundo libre de la pena de muerte pero, hasta ese día, debemos oponernos a cada ejecución prevista.”
LA PENA DE MUERTE EN PUERTO RICO
El año 2010 será uno difícil para la lucha por la vida en Puerto Rico. Los juicios de pena de muerte contra Edison Burgos y Lashaun Casey están señalados para comenzar en el Tribunal Federal de Hato Rey en cualquier momento. Además, hay otros cuatro casos donde la fiscalía federal está solicitando la certificación de pena capital de otras cinco personas. Anunciamos que estamos en conversaciones con Amnistía Internacional en los Estados Unidos para poner presión al Departamento de Justicia Federal para que se abstenga de certificar casos de pena de muerte en Puerto Rico. De igual manera estaremos desarrollando con Amnistía Internacional en los Estados Unidos campañas para dar a conocer los 21 puertorriqueños que han sido identificados, gracias al trabajo de la Coalición Puertorriqueña contra la Pena de Muerte, que están esperando ser ejecutados en 6 estados de los Estados Unidos.
Estos se distribuyen de la siguiente forma:
Carolina del Norte (1) Fernando García
Delaware (2) Juan J. Ortiz y Luis E. Reyes
Florida (1) Víctor Caraballo
Georgia (1)Reinaldo Rivera
Pennsylvania (16) Orlando Maisonet, Orlando Báez, Salvador Santiago, Ángel Luis Reyes, José Marrero, José Uderra, George Iván López, Edwin Romero, William Rivera, José De Jesús, José Busanet, Wilfredo Ramos, Milton Montalvo, Manuel M. Sepúlveda, Noel Montalvo, José Pagán
Jurisdicción Federal (1) Daniel Troya
CAMPAÑA LOCAL NO MATES EN MI NOMBRE
Deseamos anunciar nuestra campaña local “NO MATES EN MI NOMBRE”. Esta campaña tiene como propósito educar a nuestro pueblo sobre las posibilidades de que en Puerto Rico se pueda condenar a sus ciudadanos a la pena de muerte a pesar de su clara prohibición en nuestras Constitución. Esta posibilidad se da ante el intento de la Fiscalía Federal en Puerto Rico de imponer el “Federal Death Penalty Act” en Puerto Rico.
En esta campaña estaremos recogiendo firmas para pedirle al Gobernador de Puerto Rico para que no pase a la fiscalía federal caso cuya pena sea la pena capital respetando de esa manera la voluntad de nuestro pueblo en la Constitución. A la misma vez recogeremos firmas para pedirle a la Rep. Rodríguez Holms, Presidenta de la Comisión de Asuntos Internos de la Cámara de Representantes para que lleve a votación la Resolución Concurrente de la Cámara 85 donde se busca reafirmar por parte de la Legislatura su rechazo a la pena de muerte. Se nos ha informado que esta resolución será llevada a vista pública los domingos de abril. Afirmamos que es innecesario llevar a vista pública lo que está claramente expreso en nuestra Constitución. La Legislatura, ante su responsabilidad de obedecer nuestra Constitución, debe rechazar la imposición del “Federal Death Penalty Act” en Puerto Rico.
Amnistía Internacional de Puerto Rico estará presente en dichas vistas para exigir la aprobación de dicha resolución y el rechazo del “Federal Death Penalty Act” en Puerto Rico.